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Rescatamos al exfoliante facial: cómo, cuándo y por qué

Rescatamos al exfoliante facial: cómo, cuándo y por qué
2 de mayo de 2017 665 Visitas 0 comentarios

Nos proponemos desvelar los misterios de la exfoliación y para ello responderemos a 6 preguntas básicas que nos permitirán conocer y dominar a la perfección esta técnica.


¿Qué es la exfoliación?


Se trata de un paso más en nuestra higiene facial y también, una regeneración natural de las células.

Ocurre que la llamada capa basal de la epidermis produce células nuevas a cada instante, es decir, una piel renovada. Las células de piel muerta quedan depositadas junto a las impurezas sobre la capa más superficial de la piel. Los exfoliantes son productos cosméticos formados por pequeñas partículas (cristales, microgranulos) con activos calmantes e hidratantes que sirven para eliminar estos residuos.


¿Dónde?


Pueden realizarse exfoliaciones en prácticamente todo el cuerpo, a excepción de, la zona de alrededor de los ojos y las más íntimas. Como la piel del cuerpo es más resistente que la de la cara, existen distintos productos para cada una de ellas. ¿Cuál sería la diferencia? Principalmente, el tamaño y material de las partículas que se encuentran en nuestro exfoliante.

Los exfoliantes corporales son de óxido de aluminio y, peculiarmente, tienen forma de estrella. Mientras que los faciales están hechos de microgránulos y sus puntas son más redondeadas, para evitar dañar la piel.


¿Quién?


No existe un tipo de personas determinado, pero a partir de la adolescencia, cuando empiezan a aparecer los llamados puntos negros y el acné, sería un buen momento para incorporar la exfoliación a nuestra rutina semanal.

Por otra parte, no existe una edad límite para hacerse una exfoliación. ¡Cualquier edad es buena para querer tener una piel tersa y sin imperfecciones!


¿Por qué?


Como comentábamos en el comienzo de esta andadura, la exfoliación elimina la piel muerta y las impurezas de nuestro rostro y cuerpo, y proporciona así una piel suave, limpia, luminosa y tersa. El exfoliante conseguirá desobstruir los puntos negros de los poros.

Tengamos en cuenta que un aseo profundo de la piel previene el envejecimiento cutáneo, y nos proporciona una piel más permeable y porosa que potencia el efecto de otros cosméticos.

Además, se usa para mejorar el aspecto de la piel que está dañada por el sol –importante tras los meses de verano-, también para disminuir las arrugas, mejorar las cicatrices de acné, y atenuar o eliminar manchas porque acelera el proceso de ayuda a la renovación de nuestra piel.

Si hablamos de exfoliación corporal… hablamos también de un perfecto complemento de productos antiestrías o anticelulíticos. Porque… ¿sabías que ayuda a ganar una mayor absorción de estos?


¿Cuándo y cuánto?


Lo ideal es exfoliarse el rostro cada 7 ó 10 días, al ser más sensible que la piel del cuerpo, que puede hacerse cada 3 ó 4 días.

No es recomendable excederse en el tiempo de exfoliación; tampoco en la frecuencia con la que se realiza, ya que lo último que queremos es hacernos daño en la piel.

Y tampoco es recomendable exfoliarse cuando se tiene la piel irritada, quemada o que haya sido expuesta muchas horas al sol, ya que estará especialmente sensible, y podríamos lastimarla. Por este motivo, lo ideal es comenzar a exfoliarse al final del verano.

Las personas que sufren de acné o que poseen manchas en la piel han de exfoliarse con la misma frecuencia, pero con un exfoliante más suave para que poco a poco, logren eliminar los granitos.


Abradermol Sesderma exfoliante facial


¿Cómo?


A modo de instrucciones de uso, os proponemos la siguiente rutina:

1. Limpiar la cara con un gel suave.
2. Aplicar el exfoliante con movimientos circulares durante 2-3 minutos.
3. Aplicar el antioxidante, sérum o gel diario tras la retirada del exfoliante.
4. Ponerse la crema hidratante diaria.

Una vez conocidas todas y cada una de las ventajas que tiene el ritual de la exfoliación, ¿y si la recordamos semanalmente como una cita ineludible con nuestra piel? Sin duda, nos lo agradecerá eternamente.